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Los Pueblos del ColorEn cocheRowanwindwhistler — CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons)

Los Pueblos del Color

Sierra de Ayllón, Segovia · España

Ocho pueblos diminutos en la falda de la Sierra de Ayllón, y cada uno de un color: dos amarillos de cuarcita, cuatro negros de pizarra y dos rojos de arenisca ferruginosa. El motivo es geológico y doméstico a la vez: durante siglos la gente construyó con la piedra que tenía más cerca, y el sustrato cambia varias veces en apenas veinte kilómetros. Entre todos no llegan a cien habitantes censados y están a dos horas de Madrid.

2 días1 noche80 km10 paradasMejor época: Otoño, por los robledales y por el paso de las grullas, y primavera. En verano el contraste de colores se aprecia peor con el sol alto de mediodía: ve a primera o a última hora. En invierno puede nevar y algunos desvíos se complican.

Día 1 · Amarillos y rojos

Riaza, Alquité, Martín Muñoz, Villacorta y Madriguera · 32 km

RiazaLuis Rogelio HM — CC BY-SA 2.0 (Wikimedia Commons)

Riaza

historia

El pueblo grande de la comarca y la puerta natural de la ruta. Su Plaza Mayor es elíptica y porticada, y sigue funcionando como plaza de toros: se cierran los accesos con tablones y se corre allí mismo. Perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de Ayllón y conserva el trazado antiguo alrededor de la plaza.

Consejo

Es el último sitio con gasolinera, supermercado y cajero. A partir de aquí los pueblos no llegan a cien habitantes y no hay absolutamente nada.

10 min hasta la siguiente parada · 8 km

AlquitéDavidDaguerro — CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Alquité

patrimonio

El primero de los pueblos amarillos y la puerta de la ruta del color. Sus muros son de cuarcita, una roca clara que va del amarillo al ocre según le dé la luz. Está a mil doscientos treinta metros y desde aquí se ve a la vez la sierra y la llanura.

Consejo

Fíjate en la piedra de cerca: la cuarcita se parte en lajas irregulares y brilla un poco al sol, porque lleva cristales de cuarzo. Es lo que da el tono dorado.

5 min hasta la siguiente parada · 2 km

Martín Muñoz de AyllónDavidDaguerro de Madrid — CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Martín Muñoz de Ayllón

historia

El segundo pueblo amarillo, a mil doscientos setenta metros. Tuvo canteras de pizarra cuya piedra se usó para cubrir el Palacio Real de La Granja y para el suelo de la catedral de Segovia: de aquí salió el material de dos de los edificios más importantes de la provincia.

Consejo

Su nombre, según la tradición, viene de un general del Cid citado en el Cantar. Y queda un molino harinero en el río que se puede ver por fuera.

5 min hasta la siguiente parada · 6 km

VillacortaArkis1000 — CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Villacorta

patrimonio

El primero de los dos pueblos rojos, a mil cien metros y el más bajo de los pueblos del color. Aquí la piedra cambia de golpe: areniscas ferruginosas y arcillas ricas en hierro que tiñen los muros de un rojo terroso que no se parece a nada de los pueblos anteriores.

Consejo

En Villacorta, además de la iglesia, está la ermita de San Roque: una parada de cinco minutos que casi nadie hace.

5 min hasta la siguiente parada · 3 km

MadrigueraRowanwindwhistler — CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons)

Madriguera

cultura

El más rojo de todos y el más fotografiado de la ruta. A las afueras quedan los restos de una mina abandonada de caolín y grafito que dio trabajo al pueblo, y en el centro la iglesia de San Pedro, grande para el tamaño del pueblo, con los muros del mismo rojo que las casas.

Consejo

La iglesia de San Pedro, roja como todo lo demás, es la imagen de Madriguera. Y el pueblo se ha rehabilitado despacio en los últimos años, así que aquí sí hay un par de casas rurales y algo de vida los fines de semana.

Día 2 · Los cuatro negros y el final en la llanura

Becerril, Serracín, El Muyo, El Negredo y Ayllón · 48 km

BecerrilDavidDaguerro de Madrid — CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Becerril

patrimonio

El primero de los cuatro pueblos negros, a mil doscientos cuarenta metros. Aquí la pizarra sustituye a la cuarcita y al hierro, y el cambio de color es tan brusco que cuesta creer que Alquité esté a diez minutos. Está al final de un desvío, así que no se pasa por él: hay que ir.

Consejo

Es de los más tranquilos de la ruta y tiene buenas vistas del valle desde la parte alta del pueblo. Casi nadie se desvía hasta aquí.

10 min hasta la siguiente parada · 3 km

SerracínVickybol — CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Serracín

patrimonio

Un pueblo negro de apenas una veintena de casas, con la pizarra dispuesta en lajas horizontales muy finas. Está a mil doscientos treinta y siete metros y rodeado de robledales que en otoño lo cambian todo de color.

Consejo

Es de los pueblos con el conjunto de pizarra más homogéneo. Entre Serracín y El Muyo hay tres kilómetros y merecen hacerse andando si tienes la mañana.

5 min hasta la siguiente parada · 3 km

El Muyomanuel from Madrid, España — CC BY-SA 2.0 (Wikimedia Commons)

El Muyo

miradores

El más alto de los ocho, a mil doscientos ochenta y cinco metros, y para muchos el más bonito. Está completamente rehabilitado en pizarra y se recorre entero en veinte minutos, pero es el que mejor conserva el aspecto que tenían todos antes del abandono.

Consejo

En otoño e invierno esta zona es paso de grullas: si oyes el reclamo, mira arriba. Van en bandadas largas hacia las lagunas del sur.

10 min hasta la siguiente parada · 7 km

El NegredoRowanwindwhistler — CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons)

El Negredo

historia

El último de los pueblos negros, y el más bajo de los cuatro, a mil ciento diecinueve metros. Su iglesia de Nuestra Señora del Vallehermoso es de origen románico y conserva un pórtico renacentista que desentona, y bien, con la humildad del resto del pueblo.

Consejo

Es el pueblo al que menos gente baja, porque queda un poco apartado y ya al final del recorrido. Precisamente por eso suele estar vacío.

20 min hasta la siguiente parada · 17 km

AyllónLuis Rogelio HM — CC BY-SA 2.0 (Wikimedia Commons)

Ayllón

historia

El final de la ruta y el otro pueblo grande de la comarca, ya en la llanura. Aquí la arenisca roja vuelve a aparecer, pero en edificios señoriales: el palacio de los Contreras, del siglo XV, con su fachada gótica, y el arco de la muralla que da entrada a la Plaza Mayor porticada.

Consejo

Es el sitio donde comer al acabar la ruta, porque tiene restaurantes de verdad. Y desde aquí se ve el mismo rojo de Madriguera aplicado a un palacio en vez de a una casa de pueblo.

Esta escapada está en la app, día a día, con cada parada en el mapa, los trayectos entre ellas y dónde dormir, y la opción de guardarla para cuando no haya cobertura.

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